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Con el ritmo de vida tan agitado que llevamos hoy en día, muchas veces nos cuesta sacar tiempo para todo, por lo que muchas veces terminamos restando tiempo al deporte, a cuidar de nosotros mismos.

Para poder cubrir las necesidades de esas personas demasiado ocupadas, Miriam Carles-Tolrà, fundadora de DynamiCore, un centro fitness ecoboutique de Barcelona, empezó a impartir sesiones de Crosspilates, una de las últimas tendencias en llegar al mundo del fitness.

Un tipo de entrenamiento que permite combinar los beneficios de dos de las disciplinas más practicadas del mundo, el crossfit y el pilates, en una única sesión. Una modalidad deportiva que ella misma ha desarrollado y cuyo principal objetivo es cambiar el cuerpo de manera radical, llevándolo al límite pero controlando el impacto y la postura. En palabras suyas: “El Crosspilates surge de mi necesidad personal de transformar el pilates en un ejercicio más dinámico e intenso. Menos tradicional”.

Miriam Carles-Tolrà considera que el pilates es un tipo de ejercicio ideal para trabajar la musculatura en profundidad, pero sabe que para muchas personas con ganas de más es una disciplina que sabe a poco. La cuestión es que, como fisioterapeuta, se dio cuenta de que había partes del Crossfit que no le gustaban debido al impacto a y a la ausencia de corrección postural. Es así como decidió unir lo mejor de ambas disciplinas y creó el Crosspilates.

¿En qué consiste el Crosspilates?

La instructora y fisioterapeuta Miriam Carles-Tolrà explica que «el  método Crosspilates se basa en el Pilates, trabajando desde la corrección postural, teniendo siempre en cuenta el patrón respiratorio y buscando la conexión muscular más profunda, pero con una intensidad similar a la del Crossfit». Un sistema con el que se trabajan todos los grupos musculares para mejorar el equilibrio y la coordinación, y con el que se disfrutar de una sesión de entrenamiento más dinámica gracias a la música y a la gran variedad de ejercicios.

En las sesiones de Crosspilates se realizan ejercicios de pilates con un tempo lento y siempre prestando atención a la respiración, pero además se incorporan algunos ejercicios del Crossfit y una mayor intensidad para llevar al cuerpo un poco al límite. Lo que se busca es trabajar el cuerpo de forma completa y que nunca exista impacto. No se salta ni se corre, por lo que se protegen las articulaciones.

El pilates es un ejercicio que se basa en la postura, en la respiración y en la relización de cada repetición a la perfección. Por este motivo, en el pilates tradicional se llevan a cabo muy pocas repeticiones de cada ejercicio.

En cambio, en el Crosspilates, aunque se mantienen una velocidad lenta, la postura y la respiración, se incrementa la cantidad de repeticiones y se añaden «burns» al final del ejercicio, que son pequeñas repeticiones rápidas. Y se incluyen algunos de los ejercicios más populares del crossfit, como los kettlebell swings o los burpees, adaptándolos a pilates, reduciendo de esta forma la carga y eliminando el impacto.

La principal diferencia del Crosspilates con el pilates radica en la intensidad y en la exigencia. se encuentra en la intensidad y la exigencia. Lo que se busca es trabajar los diferentes grupos musculares para finalizar la sesión con la sensación de quemazón en los músculos.

La máquina que se usa normalmente es el MOTR, que combina el pilates suelo con pilates reformer. Cuenta con resistencias y su forma es cilíndrica. En función del tipo de ejercicio, las resistencias ayudarán o harán trabajar más. Permitiendo realizar casi cualquier tipo de ejercicio que queramos y adaptar los ejercicios al nivel de cada persona.

Gracias al MOTR, es posible trabajar todo el cuerpo, la resistencia, la agilidad, la estabilidad, la fuerza, la postura, la coordinación y el equilibrio. Aunque al principio puede resultar complicado desenvolverse con él, dos o tres clases son suficientes para coger práctica y mejorar rápidamente.

Además, generalmente también se usa el aro de pilates para trabajar distintos grupos musculares y se usan kettlebels para hacer ejercicios de crossfit y ayudan a mejorar el sistema cardiovascular.

¿Cómo es una clase de Crosspilates?

En todas las clases de Corsspiltes hay un calentamiento previo de cuerpo completo y después se trabajan, especialmente, piernas, glúteos, oblicuos, y tríceps. Generalmente se finaliza la sesión con ejercicios de abdominal central o de cuerpo completo. Y, como es obvio, todo se combina con estiramientos y se termina con la profunda relajación de la musculatura.

No es recomendable que el grupo sea de más de 8 personas, algo que es importante para cualquier disciplina deportiva, pero especialmente para el pilates, ya que los ejercicios, sobre todo al principio, necesitan de muchas correcciones posturales para que se lleven a cabo de manera efectiva y prevenir lesiones, lo que es imposible de garantizar si la atención no es personalizada.

En las sesiones encontraremos ejercicios de zancada, sentadillas, torsión, abdominales, tríceps y bíceps, planchas y flexiones, y muchos ejercicios de glúteos y piernas. De hecho, en las clase se trabajan mucho las piernas y los glúteos en general, pero también el recto abdominal, el core, las lumbares, el transverso, los brazos y los oblicuos.

Y de todos los ejercicios que se llevan a cabo, encontramos variantes que llevan cada músculo al límite y algunas combinaciones de varios de ellos, como la zancada con tríceps, elevaciones laterales o bíceps. Incorporándose además algunos ejercicios de crossfit para aumentar un poco las pulsaciones y la temperatura corporal como los burpees o los swings.

Para notar resultados, es recomendable tomar dos o tres sesiones semanales, pero también podemos hacer una o dos y combinarlo con otro tipo de entrenamiento. Por el contrario, tomar más de tres clases a la semana no es aconsejable, ya que el cuerpo también necesita días de descanso para recuperarse.

En cuanto al tipo de vestimenta, se recomienda llevar unos pantalones cómodos de deporte, una camiseta no demasiado ancha para poder corregir mejor la postura y unos calcetines.

¿Quién puede practicar Crosspilates?

El Crosspilates es una disciplina deportiva apta para todos los públicos. Y es que, aunque se trata de una modalidad de entrenamiento exigente que te retará y te hará sudar, todos los ejercicios pueden adaptarse para hacerlos más fáciles o más complicados en función del nivel y de la forma física de los participantes. Además, después de cada ejercicio se puede realizar un descanso para recuperar fuerzas y volver.

Por eso, en caso de padecer alguna lesión, es importante que sea comunicado cuanto antes al instructor para que adapte los ejercicios. En cualquier caso, debes tener en cuenta que el dolor no el algo normal y si durante unclase se percibe, es necesario parar y modificarlo. Y es que el objetivo es corregir la postura y hacer los ejercicios sin sentir dolor para encontrar una conexión muscular más profunda.

Otra de las grandes ventajas del Crosspilates es que no es necesario que la persona haya hecho crossfit o pilates con anterioridad. Obviamente, si se ha practicado previamente, los ejercicios resultarán más familiares y será más sencillo realizarlos, pero no es necesario. De hecho, en una misma clase pueden estar presentes tanto alguien que lleve años haciendo ejercicio como una persona de entre 50 y 60 años, alguien que acabe de apuntarse a hacer deporte  y una embarazada. Y todos ellos harán la misma clase  y los mismos ejercicios pero con distintas adaptaciones en función de sus necesidades.

¿Qué beneficios proporciona el Crosspilates?

En tan solo una hora, el Crosspilates garantiza grandes resultados con un entrenamiento dinámico, divertido y global. Y es que se trata de un entrenamiento muy completo en el que se implica todo el cuerpo. Se trabajan tanto los brazos como las piernas, las lumbares y la zona abdominal. Aunque los grupos que se trabajan especialmente son los oblícuos, los glúteos y los tríceps. Alterna ejercicios dinámicos y exigentes que llevan cada músculo al límite para tonificar al máximo.

Con lo cual, se trata de un trabajo compensado en el que se trabajan distintos grupos musculares de manera intensa. Esto quiere decir que en poco tiempo es posible notar un aumento del tono muscular. De hecho, el mejor beneficio que brinda esta innovadora modalidad deportiva es el tono que se consigue, ya que el pilates se centra en alargar y fortalecer para conseguir músculos más largos y delgados.

Tal como explica Miriam Carles-Tolrà, «se trabaja la musculatura de manera que creamos una conexión muscular muy profunda y eso hace que el trabajo sea muy efectivo. Además ayuda a tonificar los músculos y a tener más resistencia física». Y cuenta que «si acompañamos los entrenamientos de crosspilates de una dieta saludable podremos conseguir sin problema nuestros objetivos de peso y volumen».

Por otro lado, debes saber que el crosspilates activa las fibras musculares, lo que significa que empiezas a quemar calorías en la clase y sigues quemándolas hasta cuatro horas después de la misma. Lo que lo convierte en una excelente forma de entrenamiento también para adelgazar.

Además, hay que destacar que ayuda a mejorar el equilibrio, la postura y la coordinación, y que, a pesar de la intensidad del entrenamiento, trabaja posibles lesiones, sobre todo lumbares, y a recuperarnos después del parto.

Por todo ello, el Crosspilates no es solamente una excelente modalidad deportiva para ser practicada como primer deporte, sino que también es un magnífico complemento para aquellas personas que ya dedican muchas horas a otro tipo de entrenamiento. De hecho, la ausencia de impacto es uno de los puntos fuertes del Crosspilates, permitiendo que pueda combinarse con otras disciplinas más exigentes, de modo que ayude a corregir la postura y a fortalecer al musculatura de manera no lesiva.