+34 91 816 02 38 [email protected] Español English Deutsch

Hatha Yoga es un término paraguas que engloba a todas las formas físicas de yoga. Un estilo que supone una importante introducción a los fundamentos de esta disciplina, con un enfoque clásico de las posturas y técnicas de respiración. Seguramente, la modalidad de yoga más conocida en el mundo occidental. Y en mucho casos incluso se practica en forma de estiramientos previos o posteriores a otra clase de entrenamientos.

El Hatha Yoga afirma que es necesario aprender a controlar nuestro cuerpo para aprender también a controlar nuestra mente. Mientras que el Yoga Mental hace lo contrario, intentar primer dominar la mente para poder dominar el cuerpo. Con lo cual, podríamos definir el Hatha Yoga como un conjunto de ejercicios que buscan la liberación a través del dominio del cuerpo, llevando a cabo distintas posturas físicas y aprendiendo a controlar la respiración.

En sánscrito significa sol (masculino) y luna (femenino). Con lo cual, el objetivo del Hatha Yoga es conseguir un equilibrio entre las energías masculina y femenina que existen en nuestro interior, mediante el uso de posturas que buscan encontrar el equilibrio entre fuerza y flexibilidad. La intuición, vinculada con la capacidad de recibir, de imaginar y el hemisferio cerebral derecho. La razón, para construir, evaluar y el hemisferio cerebral izquierdo.

El Hatha Yoga considera el cuerpo como un instrumento, y como tal debe mantenerse en las mejores condiciones posibles para alcanzar la consciencia superior. Y, aunque es cierto que puede practicarse con el único objetivo de mejorar la salud, lo cierto es que es además un excelente medio para conseguir bienestar mental y el mejor camino hacia la meditación.

La sincronización de la respiración consciente y el movimiento corporal favorece tanto la realización y efectividad de los ejercicios como la disminución del estrés. Pero además, ayuda a gestionar mejor nuestras emociones, a relacionarnos mejor con nuestro entorno, a aumentar la claridad mental y a permitir el reencuentro con nuestro espíritu, nuestro ser superior.

Al diferencia de otras modalidades físicas, que tienen como objetivo exhibir el cuerpo o prepararlo para competir, el Hatha Yoga no se centra en el culto al cuerpo, sino todo lo contrario: lo armoniza para que podamos olvidarlo, y de esta manera ir en busca de objetivos mentales y espirituales.

Los 5 principios del Hatha Yoga

El Hatha Yoga es un ejercicio muy completo que nos ayuda a entrenar todo nuestro cuerpo de maneras muy distintas. Y es que, gracias a él, no solamente podemos controlar o aliviar lesiones, sino también reducir el estrés y compartir buenos momentos.

En cualquier tipo de Hatha Yoga están presentes las posturas físicas, las técnicas de respiración y la meditación. Tres elementos que convierten al Hatha Yoga en una herramienta muy útil para lograr la transformación tanto física como mental, porque requiere de que prestemos una atención constante a la respiración y los tres ayudan a estar presente en cada postura.

Las posturas físicas (asanas) fortalecen el cuerpo, las técnicas de respiración (pranayamas) nos ayudan a controlar la respiración y a manipular la energía vital y la meditación (dhyana) nos ayudan a centrar y calmar la mente. Las asanas son la parte más física, mientras que las otras están más relacionadas con la meditación y la relajación.

  1. Pensamiento positivo y meditación: ayuda a purificar la mente y a alcanzar la elevación espiritual. Teniendo en cuenta que todo lo que queda en el inconsciente influye tarde o temprano en nuestro cuerpo físico.
  2. Precisión de las asanas: ayuda a mejorar la condición funcional de todos los sistemas y la flexibilidad las articulaciones, tonificando y estirando los músculos. A diferencia de otros tipos de yoga más dinámicos como el Vinyasa Flow o al Ashtanga Yoga, en el Hatha Yoga las asanas se practican de manera lenta para conseguir una postura estable, salud y flexibilidad. Manteiendo cada una de las posturas durante un determinado número de respiraciones. De esta forma, se lleva a cabo un buen trabajo sin movimiento de fuerza con nuestro propio peso corporal. Pudiendo adaptarse a los diferentes participantes de una clase, tanto a través d ela modificación de las posturas como del uso de accesorios para realizarlas.
  3. Respiración adecuada: ayuda a hacer fluir la energía vital a través de todo nuestro cueerpo, garantizando que los niveles de oxígeno sean óptimos y que las posturas puedan llevarse a cabo con mayor efectividad y precisión.
  4. Relajación adecuada: ayuda a tomar consciencia del presente, a alcanzar el estado de plenitud y a enfocarse en la única realidad verdadera que es nuestro ser como espíritus.
  5. Alimentación saludable: ayuda a mantener nuestro cuerpo sano, ligero, flexible y libre de toxinas, recordando en todo momento que todo lo que entra en nuestro cuerpo debe nutrirnos y no enfermarnos. Tanto a nivel físico como emocional, mental y espiritual.

¿Cuáles son las ventajas del Hatha Yoga?

Son muchas las ventajas que brinda el Hatha Yoga tanto a nuestro cuerpo como a nuestra mente y sus beneficios pueden percibirse desde las primeras sesiones y la continuidad de las mismas es lo que hace que sean duraderos en el tiempo.

  • Fortalece y tonifica los músculos: el mantenimiento de las posturas de Hatha Yoga durante distintos periodos de tiempos ayuda a que nuestros músculos estén más fuertes.

 

  • Mejora la salud en general: el Hatha Yoga ayuda a equilibrar el hambre, facilita la digestión, equilibra la tensión, mejora el funcionamiento de los órganos de nuestro cuerpo y favorece el sueño reparador. Incluso hay una modalidad de Hatha Yoga conocida como «yoga terapéutico», que incluye posturas para aliviar o eliminar el dolor de la ciática, o para corregir la escoliosis.

 

  • Mejora el sistema inmunológico: el estiramiento y la contracción de los músculos, y el movimiento de los órganos ayuda a nuestro sistema linfático a eliminar las toxinas del cuerpo y a luchar contra las infecciones.

 

  • Tonifica la columna vertebral: todos los nervios se nuestro cuerpo se ramifican desde la columna vertebral, conectando los distintos órganos y sistemas con el cerebro. Si nuestra columna está rígida, los impulsos nerviosos no pueden fluir con libertad por nuestro cuerpo, por lo que nuestros órganos se vuelven más débiles. En cambio, si nuestra columna vertebral está flexible, los nervios permanecen fuertes.

 

  • Aumenta la flexibilidad: el Hatha Yoga ayuda a aumentar la elasticidad de los tejidos conectivos, es decir, las células que unen las fibras musculares. Además, mejor el «reflejo de estiramiento» y otras funciones del sistema nervioso autónomo. Por esta razón, es una técnica muy eficaz para mejorar la flexibilidad.

 

  • Mejora la postura: el yoga ayuda a mejorar la fuerza de los músculos de la espalda, lo que permite mantener una posición saludable para la misma tanto a la hora de realizar los ejercicios como en nuestra vida diaria.

 

  • Relaja y centra la mente y libera la tensión del cuerpo: el Hatha Yoga proporciona enfoque y paz interior, ayudándonos a estar presentes y felices. Además, si lo practicamos al terminar el día, nos ayuda a relajarnos para descansar bien al irnos a dormir. De esta manera, aprovechamos más las horas que pasamos en la cama y evitamos problemas de insomnio.

 

  • Nos llena de energía: el Hatha Yoga también es una actividad muy recomendable para aquellos que quieran obtener energía para el resto del día. Una de las secuencias más populares entre los amantes del yoga es el saludo al sol que se hace por la mañana para empezar bien el día.

 

¿Quién puede practicar Hatha Yoga?

El Hatha Yoga es una actividad muy recomendable para todas aquellas personas que deseen fortalecer y mantener su cuerpo flexible y tonificado, y al mismo tiempo disfrutar de una sensación general de equilibrio tanto físico como mental. Siendo beneficiosa para personas de cualquier edad.

Muchas personas que están pasando por momentos de mucho estrés o que tienen un ritmo de vida muy ajetreado encuentran la paz en la meditación que se practica de manera eficaz durante las sesiones de Hatha Yoga. Gracias a ella, es posible ponerse en forma, pero también sentirse mejor tanto por dentro como por fuera y crear un sentido de armonía entre el cuerpo y la mente.

Una de las grandes ventajas es que las clases de Hatha Yoga no requieren de preparación previa. Aunque es cierto que algunas posturas pueden entrañar cierta dificultad, con el tiempo es posible llegar a dominarlas conforme vayamos mejorando nuestro equilibrio y nuestra flexibilidad. Pero incluso si es imposible llegar a hacerlas, pueden adaptarse a cada persona, por lo que no es una disciplina restringida por sexo, edad o condición física. Y es precisamente esto lo que la ha hecho tan popular.

¿En qué consiste una sesión de Hatha Yoga?

¿Te interesa saber cómo funciona una clase de Hatha Yoga? Antes de cada sesión, se dedica un momento a prepararse espiritualmente y a conectar el cuerpo con su origen sagrado. Tienes que tener en cuenta que en yoga no se estimula la competitividad ni la comparación con los demás, ya que esto es considerado como un acto de ego que supone un obstáculo para la evolución espiritual. Por eso, la mejor actitud mental para practicarla es considerarse como parte de un todo universal, creativo, único y cuya evolución es individual.

La consecución de este objetivo es tomar conciencia del momento presente y centrarse solamente en el «ahora» como lo único que ocurre. El pasado y el futuro son ilusiones, todo lo que existe es el ahora y es perfecto tal y como es.

Como la mente y el cuerpo no son entidades contrarias ni separadas, sino dos dimensiones del mismo ser, el Hatha Yoga busca que esta conexión entre ambos elementos de mantenga, incluso cuando todo el esfuerzo parece ser solamente físico.

La práctica disciplinada de Hatha Yoga mejora la flexibilidad, la estabilidad, la firmeza y las armonías mental, física, espiritual y emocional. La mente se vuelve más clara, serena y segura, nuestra fuerza interior renace, los movimientos se hacen más precisos y se mejoran los reflejos.