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El coronavirus, esa enfermedad de la que hasta no hace mucho no sabíamos nada, ha trastocado por completo nuestras vidas, especialmente en aquellos ámbitos en los que tenemos relación o contacto con los demás. Uno de ellos es el ejercicio físico e ir al gimnasio. Es cierto que, a priori, el virus no se contagia mediante el sudor, pero mantener contacto con alguien que puede estar infectado sin saberlo puede conllevar un gran riesgo que debemos intentar evitar a toda costa.

La desescalada planteada por el Gobierno será lenta y progresiva, pero los principales sectores económicos afectados por el cierre ya ofrecen sus propios planes para recuperar la normalidad. Los gimnasios, por ejemplo, platean disminuir su aforo, asegurar la distancia entre los usuarios y potenciar el servicio de limpieza en cuanto vuelvan a ponerse en marcha.

¿Cuándo podrán abrir los gimnasios?

Los gimnasios se consideran actividades deportivas no profesionales. Su apertura dependerá de si son centros situados en espacios abiertos o cerrados. 

Aquellos que estén en espacios cerrados podrán empezar a retomar su actividad en la Fase I, pero únicamente para realizar ejercicio de manera individual que no conlleve contacto físico ni uso de vestuarios y con cita previa. Ya en la Fase II, seguirán con el mismo aforo y las mismas normas de distancia social que para los centros en Fase II.

Pero en el caso de los centros deportivos ubicados en el exterior, se podrá abrir a partir de la Fase I, aumentándose el aforo en la Fase II.

En cuanto a fechas, las gestoras de los gimnasios manejan tres escenarios y el más realista es el que contempla la vuelta en la segunda quincena de junio. Si bien, la mayor parte de las cadenas quiere abrir en cuanto las autoridades lo permitan, otras prefieren hacerlo después del verano.

“El escenario más optimista y menos realista es volver una vez se levante el estado de alarma, a partir del 11 de mayo, aunque creemos que será a mediados de junio”, afirma Gabriel Domingo, director general de la gestora catalana de gimnasios Claror. “Si no hay rebote de contagios, y teniendo en cuenta que la desescalada empieza el 10 de mayo y será paulatina, abrir a lo largo de junio resulta razonable”, añade Rafael Cecilio, presidente de DreamFit.

Protocolo para adaptar la actividad de los gimnasios a la «nueva normalidad»

Después de dos meses de confinamiento, los gimnasios van poco a poco planificando la vuelta a la «normalidad». La Federación de Empresarios de Instalaciones Deportivas (FNEID) ha creado una propuesta de 4 páginas detallando las medidas de reapertura de centros deportivos y gimnasios después del confinamiento, que será remitido al Consejo Superior de Deportes (CSD) para su aprobación oficial.

El objetivo que se persigue es promover un regreso prudente y responsable a los más de 4.700 centro de este tipo que podemos encontrar en nuestro país para que los socios puedan disfrutar de un entorno seguro para practicar deporte.  Lo cual es de vital importancia para poder garantizar los 214.000 puestos de trabajo de un sector que actualmente mueve más de 2.352 millones de euros de facturación al año.

“El protocolo establecido está alineado con las medidas propuestas por las instituciones deportivas oficiales que operan en otros países también afectados por la COVID-19, y con las aportaciones de la propia FNEID para el caso concreto de España. Nuestro objetivo es poder volver a la normalidad de forma progresiva y escalonada, con la responsabilidad y prudencia que requiere la situación”, afirmó el gerente de FNEID, Alberto García Chápuli.

Normas generales

  • Adaptar el Plan de Prevención de Riesgos a las nuevas circunstancias.
  • Limpiar y desinfectar las instalaciones antes de abrirlas contratando los servicios de una empresa o de personal especializado con productos homologados.
  • Proveer el centro de material de balizamiento y señalización, además de EPIs para los trabajadores.
  • Mostrar de forma visible los paneles que certifiquen el trabajo que se ha desarrollado antes de la reapertura para que los clientes puedan verlo.
  • Si el centro cuenta con piscina, es necesario llevar a cabo una hipercloración y un ajuste paramétrico del agua antes de la apertura.
  • Proveer el centro de material de higiene y limpieza para el uso de los socios: papeleras, rollos de papel, pulverizadores con desinfectante, dosificadores de manos con hidrogel, etc.
  • Encender los equipos de climatización, ventilación y calentamiento de agua.
  • Proporcionar al personal la formación necesaria sobre los nuevos protocolos marcados para la reapertura, con la finalidad de garantizar la seguridad de todos: limpieza, distanciamiento físico, ayuda, vigilancia, consultas, etc.

Medidas para las instalaciones

  • Reducir en aforo en un 30%, lo que quiere decir que solamente podrán acceder al mismo tiempo al gimnasio el 70% de los clientes que acudían de manera habitual.
  • Limitar el aforo de las sesiones grupales, asegurando un espacio mínimo de 1,5 x 1,5 metros por usuario, sin contar el monitor.
  • Reducir el aforo de los vestuarios en un 50% para asegurar una distancia mínima entre personas de 1,5 metros. Alternando duchas para establecer una distancia mínima de 1,5 metros. Además, es importante que se recomiende a los socios ducharse en casa en lugar de en el centro deportivo.
  • Asegurar que se mantiene una distancia mínima de 1,5 metros entre personas a través de la separación de máquinas, la obligatoriedad de usar máquinas alternativas, el marcado del suelo, la vigilancia por parte del personal o cualquier otra medida.
  • Mantener abiertas las puertas de acceso a las áreas deportivas y salas de clases grupales para reducir al mínimo la cantidad de contactos.
  • Se garantizará un periodo sin actividad entre sesiones de clases grupales para realizar las labores de limpieza y desinfección necesarias de las salas y asegurar que se repone el jabón en los dosificadores de los lavabos y aseos con el fin de facilitar el lavado de manos de los socios.
  • Se intensificará la desinfección y limpieza de las superficies y objetos de contacto en el entorno de agua y se aumentará la frecuencia de análisis bacterianos.
  • Suprimir los controles de acceso por huella o por cualquier otro medio que requiera de contacto físico.
  • Mantener la ventilación encendida de forma permanente en todos los espacios abiertos al público.
  • Intentar que los clientes realicen sus pagos con tarjeta siempre que sea posible, evitando así el contacto con billetes y monedas.
  • Precintar las fuentes de agua y fomentar un uso individual de las botellas de agua o bebidas isotónicas.

Empleados

  • Proporcionar los EPIs obligatorios a cada empleado del centro.
  • Los instructores deben mantener la distancia de 1,5 metros con el cliente y las actividades de contacto deben ser programadas de manera que se eviten aquellos ejercicios que conlleven contacto físico.
  • Todas las actividades que puedan realizarse en el exterior se harán de esta manera para asegurar en todo momento el distanciamiento de 1,5 metros entre personas.
  • En aquellos puestos de trabajo en los que no sea posible establecer una distancia mínima de 1,5 metros, instalar una mampara protectora de metacrilato o cristal transparente.
  • Concienciar al personal sobre la importancia de llevarse cada día el material para dejar las taquillas y las zonas comunes limpias y libres.
  • Actualizar la prevención de riesgos laborales y proporcionar formación específica en la identificación de síntomas y prevención del Covid-19.

Socios

  • Los usuarios de los centros deportivos están obligados a cumplir con las medidas de protección e higiene fijadas por las autoridades sanitarias.
  • Cualquier persona que presente síntomas compatibles con el Covid-19 o que haya mantenido contacto con alguna persona enferma tendrá prohibido el acceso a las instalaciones.
  • Es obligatorio usar toalla, tanto en la sala de máquinas como en las salas de sesiones grupales, en equipamientos y en colchonetas, para que el usuario se proteja a sí mismo y al resto de socios.

¿Un punto de inflexión para los gimnasios?

Las medidas de confinamiento han obligado a la población a descubrir nuevas manera de ejercitarse más allá de las tradicionales. Por eso, todo apunta a que, cuando todo esto termine, algunos usuarios que se han acostumbrado a hacer deporte en casa lo sigan haciendo. Y es que durante la época de confinamiento algunos gimnasios han dado la oportunidad a sus socios de realizar distintos entrenamientos por medio de videoconferencias mientras seguían pagando sus cuotas, por lo que los usuarios han descubierto una nueva forma de hacer ejercicio.

El coronavirus supondría un punto de inflexión en la manera en la que veníamos haciendo ejercicio y los centros deportivos deberían empezar a ser conscientes de ello. De hecho, muchos gimnasios han realizado un gran esfuerzo a lo largo de las últimas semanas para ofrecer a sus socios la posibilidad de seguir poniéndose en forma a través de Internet.

Según parece, este canal se quedará para siempre. Un nuevo método que ha dado lugar a  un nuevo tipo de usuario 100% digital. Personas que no estaban apuntadas al gimnasio y que no lo harán pero que sí que quieren entrenar y que prefieren hacerlo en casa.

Una nueva posibilidad que enraíza en un contexto digital, que ofrece servicios de alto valor añadido que no dependen de un lugar físico dentro del gimnasio, sino de que el usuario consiga los beneficios del deporte y de un estilo de vida saludable sin importar dónde se encuentre. Un servicio que estamos seguros de que incluirá una gran comunicación entre los nutricionistas, entrenadores y fisioterapeutas, de una forma rápida y directa.