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Para captar socios para un gimnasio, existen varias opciones: desde campañas de captación como las llevamos años haciendo en solicom para los gimnasios, hasta campañas de reparto de folletos, publicidad en revistas que todavía a veces se ve, o vallas publicitarias en sitios destacados. Todas pueden contribuir – en mayor o menor manera – a captar clientela para el gimnasio.

Un tipo de campaña muy eficaz, siempre que se haga bien, es realizar una campaña del tipo «friend brings a friend» – amigo trae a amigo. Seguramente lo has visto – salen ofertas en diferentes establecimientos, donde se ofrece el típico 2×1 en caso de llevarles otro cliente. Ahora bien, en los gimnasios esto se lleva desde hace muchos años, y al ser amigo de un cliente contento, suele convertir bastante bien los «amigos» en clientes del centro.

Pero (y si no hubiera «pero», no explicaba el tema aquí), hay muchas formas de hacerlo mal o no aprovecharse de la gran ventaja que trae esta campaña.

Estos son los 4 fallos más grandes en las campañas de amigo trae a amigo:

Fallo 1: Sin reforzar

El primer fallo que veo, es que los gimnasios suelen comentarles a los nuevos socios la posibilidad de beneficiarse cuando traen a algún amigo o familiar al centro, pero la opción se queda ahí, pero sin mayor refuerzo en el tiempo de después. Si «amigo trae a amigo» es importante para el centro, debe reforzarse de vez en cuando – no tiene por qué ser por mail, puede ser por redes sociales, e-mail marketing, diciéndolo al final de una actividad dirigida que ha sido todo un éxito, o tenerlo en un póster dentro del vestuario para que se vea al salir.

No puedes esperar que la gente se acuerde de manera continua de la promoción, que les hayamos comunicado cuando también les comentamos 10 cosas más sobre el gym.

Fallo 2: Sin incentivo directo

A veces complicamos las cosas: Muchos gimnasios tienen normas muy complicadas antes de darle el «caramelito» al socio y a su amigo – que primero se quede X meses, que haya participado en 3 actividades dirigidas, que haya hecho no sé qué … yo intentaría que el incentivo sea mucho más claro:

Si un socio trae a su amigo para un entrenamiento de prueba gratis, y este amigo termina dándose de alta en el gimnasio, le daría 20 EUR a mi socio, y 20 EUR a su amigo. 

Esto es un incentivo de verdad, que es tangible, que la gente si ve que repartes billetes de 20 EUR querrá saber qué hacer para recibir también este tipo de comisión, etc.

 

Fallo 3: Sin limitación de tiempo

Si esperas que alguien haga algo, tienes que darle una razón por la que deba hacerlo AHORA. Las campañas eternas de «amigo a amigo» pierden su eficacia a lo largo del tiempo.

Mi sugerencia sería realizar, anunciar, y reforzar una campaña de este estilo durante un tiempo limitado – un mes por ejemplo. Abril y Agosto, al empezar con A como «Amigo», podrían ser los meses donde promocionamos como sea la posibilidad de obtener un beneficio real – un incentivo directo – por recomendar el gimnasio. Durante este tiempo, debe haber posters, formularios, folletos, etc. preparados, tal vez un día de puertas abiertas … todo para apoyar esta campaña y sacarle el máximo provecho.

Si fuera de este tiempo, alguien trae a su amigo, imagina la sorpresa que se llevan si – aún fuera de campaña – le das 20 EUR a cada uno como agradecimiento.

Fallo 4: Sin alternativas

El último fallo es pensar que con este tipo de acciones cubrimos toda la necesidad de captación del gimnasio, y no es así. Imagina que cada socio quiera hacerte de comercial … tenemos un número limitado de amigos que viven cerca de tu gimnasio, y aunque tus socios te recomienden a tope, este canal de captación sólo será una pequeña parte de tu estrategia completa para hacer crecer tu marca y aumentar el impacto positivo en la salud de las personas.

¿Necesitas ayuda para plantear una campaña de amigo trae amigo?