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Todos sabemos que el sedentarismo puede provocar sobrepeso, lesiones musculares y otros problemas de salud derivados de la falta de movimiento que pueden resultar muy perjudiciales a largo plazo. Es verdad que no siempre podemos elegir tener un trabajo más activo, pero sí podemos apuntarnos a un gimnasio para movernos y mantener nuestros músculos tonificados.

gimnasio online

La cuestión es que el Covid-19 ha supuesto un antes y un después en muchos aspectos de nuestra vida, incluyendo algo tan sencillo como acudir al gimnasio. Durante el confinamiento, los centros deportivos españoles se vieron obligados a cerrar sus puertas. Pero no sólo en España, a nivel mundial, 2 de cada 3 centros deportivos tuvieron que bajar la persiana para frenar la expansión del coronavirus.

Una situación que puso en jaque a un sector que estaba experimentando un crecimiento imparable en los últimos años y que se estaba especializando enormemente debido a la gran demanda por parte de las generaciones más jóvenes. El cierre cogió por sorpresa a todo el mundo, ya que ningún centro deportivo en todo el planeta contaba con una oferta online sólida de los servicios que estaba prestando dentro de sus instalaciones.

Los gimnasios que anteriormente dependían por completo de las visitas a sus instalaciones para aumentar sus ingresos, se vieron obligados a reaccionar de manera rápida, transformando totalmente su oferta de servicios para no perder el contacto con sus socios. No importaba si eran grandes cadenas o centros de pequeño tamaño con una oferta muy específica, prácticamente todos comenzaron a ofrecer a sus socios clases online de distintas disciplinas. De este modo, las redes sociales se inundaron de opciones para hacer deporte en casa, la mayoría de las veces gratuitas.

Una vez terminado el confinamiento, los gimnasios han podido abrir de nuevo, pero las medidas para evitar la propagación del coronavirus han hecho que el aforo y los horarios de los gimnasios físicos se vean considerablemente reducidos, lo que compromete la rentabilidad del negocio a corto plazo y los pone en una situación muy complicada.

Por esta razón, el sector debería plantearse una «reconversión digital», ofreciendo servicios virtuales a aquellos clientes que no quieran salir de casa por miedo al contagio. De hecho, muchos centros ya empezaron a ofrecer sesiones online para que sus clientes pudieran seguir manteniéndose en forma durante el Estado de Alarma.

Pero además, es una excelente idea para traspasar las fronteras geográficas que tradicionalmente han supuesto un gran obstáculo para este sector. Y es que no importa si los clientes están en otra ciudad, en otra provincia o, incluso, en otros país, solamente con tener una pantalla, podrán realizar sus ejercicios todos los días con un instructor cualificado.

Durante el confinamiento, muchas personas conocieron lo virtual de manera obligada y ha hecho que más personas prefieran hacer deporte desde casa antes que desplazarse hasta el gimnasio. Ahora que las limitaciones de aforo impiden que todo el mundo pueda volver a los gimnasios, los centros deportivos tienen que empezar a reconvertir sus clases para generar ingresos adicionales.

En cualquier caso, hacer ejercicio de forma online no una novedad para la mayor parte de los amantes del fitness. Realmente, es la aceleración de una tendencia que ha ido ganando cada vez más fuerza desde hace algún tiempo.

Se calcula que el 85% de los afiliados a los centros deportivos a nivel global, también entrenaba ya desde casa a través de plataformas virtuales gratuitas o de pago. La cantidad de matriculados a los gimnasios virtuales a nivel global ha ido en aumento de manera constante a lo largo de la última década, lo que sugiere que la aparición de plataformas digitales se entrenamiento estaban ayudando a hacer crecer este sector y llegar a un mayor número de usuarios en lugar de canibalizar a los afiliados existentes.

Es cierto que continúa habiendo muchas carencias en el ámbito tecnológico dentro del sector, pero los primeros que logren adaptarse tendrán una gran oportunidad de negocio y podrán remontar mejor la crisis. De hecho, algunos ya han empezado a mejorar y a perfeccionar su presencia online para generar nuevas fuentes de ingresos y captar a una mayor cantidad de socios más allá de su zona de influencia geográfica. Por lo que todo apunta a que el gimnasio virtual ha llegado para quedarse.

Características de los gimnasios virtuales

1. Equipo especializado

Los gimnasios virtuales cuentan con personal perfectamente preparado y con experiencia en entrenamientos a través de medios digitales, como la videoconferencia o la realidad virtual. Usando cámaras de 360 grados y casos de visión inmersiva en realidad virtual interactiva, es posible ofrecer clases muy dinámicas y divertidas donde los clientes disfruten tanto o más como si hubieran acudido al gimnasio. Gracias a ello, los usuarios pueden llegar a sentir incluso que han salido de casa y que se encuentran en un escenario distinto, lo que además proporciona un mayor conocimiento al alumno.

2. Actividades dirigidas

El gimnasio virtual permite al usuario disfrutar de un amplio abanico de clases dirigidas sin necesidad de moverse de casa, como zumba, yoga, core, fitboxing, estiramientos, pilates, etc. Una gran variedad de opciones mara cuidarse y tonificar todos y cada uno de los grupos musculares del cuerpo. De modo que cada usuario pueda escoger la que más le motivo y que mejor se ajuste a sus necesidades y objetivos.

3. Entrenamientos concretos

También existe la posibilidad de que los usuarios elijan sesiones de entrenamientos específicos para trabajar una zona en concreto. Desde aquellos que se enfocan en los brazos, las piernas o la respiración a los entrenamientos en pareja, para mejorar la tendinitis o ejercicios de tonificación. El usuario puede elegir uno o varios de ellos en función de sus preferencias.

4. Entrenamiento personal

El entrenamiento personal es uno de los servicios cada vez más demandados debido a los enormes beneficios que ofrece. Y es que permite que los clientes puedan llevar una rutina de entrenamiento adaptada a sus necesidades y a los objetivos que quieren lograr. Y, para el propio centro, es una importante fuente de ingresos, ya que este tipo de sesiones tienen un precio más alto por ser exclusivas para cada socio.

5. En directo

Si los clientes prefieren ver a los instructores en directo en lugar de entrenarse con un vídeo, puedes ofrecer esta modalidad en tu gimnasio virtual. Se trata de clases dirigidas que generalmente se llevaban a cabo dentro de las instalaciones, pero ahora a distancia. Por ejemplo: gap, cyclo indoor, body attack, pilates, tonificación, aeróbic y mucho más. Puedes mostrar estas clase a través de Instagram.

6. Desafíos

Esos entrenamientos más complejos que parecen imposibles de hacer solamente requieren de práctica. Dentro de un gimnasio online, es necesario establecer distintos retos para que los socios puedan ir cumpliéndolos y observar cómo van mejorando cada día. Y no sólo pueden incluirse desafíos relacionados con el deporte, sino también con la alimentación. Recordemos que una buena dieta es la base para que cualquier rutina de entrenamiento sea eficaz.

¿Cuál es el futuro del sector del fitness?

Durante el confinamiento, el sector del fitnees ha cambiado para siempre, como lo han hecho también nuestras vidas. No obstante, todavía nadie sabe si estos nuevos hábitos se mantendrán en los próximos meses. Algunos creen que experimentaremos un gran aluvión de visitas al gimnasio para disfrutar del contacto humano perdido. Sin embargo, otros creen que esta modalidad permite cumplir mucho mejor con el distanciamiento social, lo que sumado a que es mucho más cómodo, hará que el entrenamiento online siga aumentando.

Pero, independientemente de lo que nos depare el futuro, lo cierto es que nos encontramos en un momento ideal para poder cubrir todas las posibilidades. La grandes cadenas de centros deportivos admiten que la crisis del coronavirus ha traído consigo una oportunidad de oro para mejorar su presencia digital y conectar con nuevos usuarios, por lo que quieren asegurarse de estas bien posicionadas en la red, ya sea que las personas sigan consumiendo entrenamientos virtuales o quieran volver a entrenar a sus instalaciones.

Por el momento, todo apunta a que los gimnasios que puedan  cerrar la brecha entre el mundo físico y el online, para proporcionar experiencias fitness completas y teniendo ambas opciones cubiertas, tendrán mayores probabilidades de sobrevivir a largo plazo. El medio digital sencillamente se convertirá en una parte integral de su operación, lo que permitirá ofrecer lo mejor de los dos mundos.

Aproximadamente el 58% de los usuarios afirma que se siente muy motivado por el aspecto social de acudir al gimnasio, pero también es verdad que mucha gente no consigue sacar un hueco para ir a entrenar varias veces a la semana como les gustaría, ya sea por motivos laborales, familiares, de distancia, etc. Con lo cual, la posibilidad de combinar los entrenamientos del gimnasio con los da casa les ofrecen a este tipo de personas una mayor flexibilidad y aprovechar mucho más los servicios por los que ha pagado. Pero además, para mucha gente, adquirir una rutina de entrenamiento a través de los canales virtuales será la mejor forma de terminar con los obstáculos que les impedían apuntarse a un centro deportivo.

Gracias a los entrenamientos online, los gimnasios pueden llegar a un público mucho mayor que puede que incluso nunca se hayan interesado por entrenar en un gimnasio físico. De este modo, hay una gran oportunidad para que el sector pueda aumentar considerablemente su base de clientes.

Por esta razón, es muy probable que en unos meses vemos un importante aumento de la cantidad de matriculados a los gimnasios, teniendo en cuenta además que la crisis del Covid-19 ha servido para concienciar al público en general de la importancia del deporte para mantenernos saludables, prevenir enfermedades crónicas y fortalecer nuestro sistema inmunitario, lo que es esencial para evitar complicaciones por un eventual contagio.

La realidad es que el sector del fitness está atravesando un momento muy complejo que ha comprometido al supervivencia de muchos negocios, pero también ha traído consigo nuevas oportunidad que reportarán grandes beneficios si se saben aprovechar, contribuyendo a que la demanda de servicios de entrenamiento siga aumentando de forma constante. Ahora, cada persona que cuenta con conexión a Internet es un potencial cliente para los centros fitness.