+34 91 816 02 38 [email protected] Español English Deutsch

Una de las primeras decisiones que se tomaron con la crisis sanitaria del coronavirus fue la clausura de los centros deportivos por el elevado riesgo que suponían para la difusión del contagio. Y es que los gimnasios son uno de los espacios más vulnerables de la crisis por ser un posible foco de contagios debido al contacto cercano entre usuarios y, especialmente, por compartir las máquinas y equipamientos. De esta forma, más de 4.700 gimnasios y centros deportivos cerraron sus puertas el 14 de marzo, afectando a más de 200.000 puestos de trabajo.

gimnasios confinamiento

En las últimas semanas, la mejoría de los indicadores sobre cómo evoluciona la pandemia en nuestro país ha hecho que el Gobierno haya iniciado el proceso de desescalada y los gimnasios ya empiezan a prepararse para su reapertura con ciertas medidas higiénicas y de protección con la finalidad de que los usuarios no corran riesgos y pueda garantizarse a los socios que el entorno es completamente seguro para la práctica deportiva. 

Resulta evidente que, cuando todo vuelva a la «normalidad», todos los centros deportivos deberán extremar las precauciones con medidas mucho más severas y preparar las salas con geles líquido-alcohólicos de forma gratuita. Así pues, la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas (FNEID) ha elaborado un protocolo específico ante estas nuevas circunstancias para favorece una vuelta prudente y responsable cuando los centros deportivos de España vuelvan a abrir sus puertas. Basado en tres pilares fundamentales: mayor higiene, restricciones de aforo y desinfección.

Aquellos que acudan al gimnasio deberán cumplir con las medidas de protección e higiene marcadas por las autoridades sanitarias contra el Covid-19. Se prohibirá el acceso a las instalaciones a cualquier usuario que presente síntomas y será obligatorio utilizar toalla en todas las áreas deportivas para protegerse tanto ellos mismos como al propio equipamiento.

Por su parte, los gimnasios estarán obligados a facilitar los EPIs obligatorios recomendados por las autoridades sanitarias a cada empleado, tanto para su propia protección individual como para la de los socios del centro. Además, deberán instalarse mamparas de metacrilato enb los puestos de trabajo en los que se atienda directamente al público y garantizar una distancia mínima de 1,5 metros.

En materia de prevención de riesgos laborales, la empresa deberá ofrecer formación específica para todos los profesionales en la detección de síntomas y prevención del Covid-19, además de seguir las medidas preventivas fijadas. Y los trabajadores deberán llevarse cada día su material, dejando libres y limpias tanto las taquillas como las zonas comunes, al igual que los usuarios.

Además, es recomendable que se establezca un plan de coordinación de manera diaria para valorar y realizar un seguimiento de las medidas higiénico sanitarias adoptadas para garantizar la seguridad de los socios y trabajadores.

Estas medidas se seguirán aplicando durante la fase llamada «nueva normalidad», aunque el aforo podría ampliarse del 30% al 50%. También es posible que se instalen mamparas de metacrilato entre las bicicletas estáticas o las cintas de correr, de modo que los socios puedan mantenerse separados y que no haya contacto físico.

Por otro lado, hay que destacar que durante el confinamiento, muchos centros deportivos han aprovechado el mundo online para realizar clases a distancia con sus clientes. De esta forma, algunos gimnasios han podido tener una fuente de ingresos empleando este método que parece que hay llegado para quedarse. Al principio algunos continuaron ofreciendo clases online para mantener a sus socios, pero viendo que la situación se prolongaba, decidió establecerse una cuota mensual.

Con lo cual, puede que el futuro pase por compatibilizar tanto las clases presenciales con las clases online y, de esta manera, tener dos fuentes de ingresos, lo que ayudaría a mantener un negocio que obviamente se verá afectado económicamente debido a las restricciones de aforo.

¿Cómo será el futuro de los gimnasios durante el coronavirus?

Según una encuesta llevada a cabo por Mercado Fitness, 1 de cada 4 centros deportivos de España corren el riesgo de cerrar de manera permanente debido a la crisis generada por el Covid-19.

Además, FNEID considera que si no se toman medidas urgentes, muchas empresas del sector se verán obligadas a echar la persiana, con las consecuencias que esto traería para la economía, ya que estamos hablando de un sector dinamizador de la economía y el empleo y de gran importancia para el bienestar físico de la sociedad española, lo que contribuye al ahorro de importantes gastos sanitarios.

Es obvio que, ahora que los gimnasios pueden empezar a abrir, todos ellos van a querer sobrevivir o incluso sacar partido cuando sea posible en un mercado muy mermado por la pandemia. La cuestión es que el mercado va a ser más complejo que nunca debido a la terrible combinación de la crisis sanitaria con la crisis económica y las restricciones normativas impuestas por el proceso de desescalada.

Tal vez, la mayor dificultad para la planificación radica en la gran incertidumbre a la que vamos a tener que enfrentarnos mientras el virus no se encuentre erradicado.

  • Si conseguimos controlar la pandemia y los casos se van reduciendo de forma progresiva hasta que prácticamente no haya infectados, se prevé que solamente desaparecerían aquellos establecimientos que antes del confinamiento ya estuvieran atravesando dificultades, entre un 5% y un 10%.

La buena noticia es que aquellos que consigan sobrevivir disfrutarán de un sólido crecimiento económico a lo largo del año 2021, lo que sumado a la liberación de la cuota de mercado dejada por los negocios que cierren, permitirá recuperar las cifras que tenían antes del confinamiento.

  • Poniéndonos en otro escenario, en el que las dificultades para controlar la expansión del virus se alarguen y lleguemos a 2021 sin vacuna y sin tratamiento de cura rápida, significaría que, con medidas restrictivas, la economía solamente podría funcionar a medio gas y el cambio en el PIB no empezaría hasta finales de 2021 o principios de 2022. Si este escenario se cumple, podrían llegar a cerrar entre un 10% y un 30% de los gimnasios de nuestro país y no serían muchos los que sacarían partido de esta situación.
  • En un tercer escenario en el que se produjera un fuerte rebrote de la pandemia antes de terminar el año 2020, la crisis económica sería de tal envergadura que las consecuencias serían catastróficas para todos los sectores.

¿Qué gimnasios saldrán más perjudicados del Covid-19?

Obviamente, los más perjudicados serán aquellos centros con situaciones financieras más precarias que no dispongan de recursos suficientes para aguantar varios meses por debajo del umbral de la rentabilidad, lo que les levará al cierre, al traspaso o a la fusión con otras marcas. La solución para estos gimnasios sería la de realizar un análisis realista de su situación y buscar la salida menos mala posible.

Por otro lado, saldrán también perjudicadas aquellas empresas que, debido a su estructura de negocio, no pueden permitirse abrir el centro con restricciones de aforo por no ser rentables.  Muchas tendrán que hacer una comparativa entre abrir con estas restricciones y no abrir y arriesgarse a que sus clientes se marchen a la competencia. Al menos, aquellos que tengan que enfrentarse a este dilema con recursos suficientes contarán con un margen más amplio para tomar la decisión.

Y, en la misma línea de este tipo de operadores, nos encontramos con aquellos negocios que requieren de un gran número de usuarios para ser rentables y que necesitarán multiplicar sus esfuerzos para generar confianza en sus clientes sobre la seguridad en el uso de sus instalaciones.

¿Quiénes saldarán beneficiados del Covid-19?

Los modelos de negocio con gastos fijos más bajos y aquellos con más capacidad de maniobra o de adaptación a las restricciones gubernamentales contarán con cierta ventaja.  En este sentido, los estudios de entrenamiento personal, algunos formatos de gym boutique, los centros de clientela premium y los gimnasios de convivencia, como los 24/7, pueden sacar provecho al menos durante unos meses.

Pero sin importar el modelo de gimnasio, si descartamos la posibilidad de que se produzca un rebrote intenso de la pandemia, aquellos negocios que sean especialmente hábiles para adaptarse a las nuevas circunstancias pueden salir muy beneficiados. En este segmento quedarían enmarcados aquellos negocios capaces de crear nuevas propuestas de productos y servicios fitness más atractivas para los usuarios, más avanzados a nivel tecnológico, con procedimientos más eficaces y con estrategias de marketing de alta conexión enfocados a una audiencia específica.

Pero aquellos que realmente podrían salir beneficiados de esta situación serán los que entren nuevos al mercado, ya que llegarán con cierta ventaja por haber podido analizar la situación desde fuera del sector, sin presión y con una gran capacidad de negociación en los costes y de adaptarse al nuevo contexto.

Así pues, cada uno tendrá que valorar sus cartas de manera realista y objetiva, para poder establecer una nueva estrategia y una hoja de ruta que no escatime en detalles de implementación y capacidad de adaptación a nuevas circunstancias.

Y es que no será hasta la llamada «nueva normalidad» cuando los centros deportivos puedan volver a su actividad completa, que, en cualquier caso, seguiría siendo privada de algunos aspectos fundamentales en estas prácticas deportivas, cuya idiosincrasia se da de pleno con el coronavirus. Será el tiempo quien diga lo que pasará con los gimnasios una vez se supere la crisis sanitaria del Covid-19. La gran pregunta está en saber cuántos gimnasios habrán podido sobrevivir hasta ese momento.