+34 91 816 02 38 [email protected] Español English Deutsch

El aumento del interés por la salud en los últimos años hace que abrir un gimnasio se haya convertido en una opción muy rentable siempre que se tenga en cuenta la competencia y se pongan en marcha las estrategias necesarias para fidelizar a los clientes. En nuestro país hay alrededor de 2,8 millones de personas que acuden habitualmente a centros deportivos para hacer ejercicio y la cifra aumenta año tras año por el hecho de que muchas personas ya no lo vean simplemente como ejercicio, sino como un estilo de vida relacionado tanto con el bienestar y la salud como con el culto al cuerpo. Y todo apunta a que esta tendencia irá creciendo en los próximos años conforme la vida sedentaria se vuelva cada más habitual, porque serán muchas las personas las que necesitarán ir al gimnasio para moverse.

Así pues, montar un gimnasio es actualmente una excelente opción porque el mercado está muy receptivo. Cada vez la sociedad está más concienciada con la importancia de cuidarse y hay mucho potencial de crecimiento de cara al futuro. Buena prueba de ello es la gran cantidad de multinacionales que han desembarcado en los últimos años en España.

Eso sí, hay que tener en cuenta que el proceso hasta hacer nuestro negocio rentable no es sencillo ni rápido. En primer lugar porque se requiere de una gran inversión que, como mínimo, suele ascender a los 350.000 euros. Además, en función de las cuotas cobradas, de los servicios que se ofrezcan y de los gastos de mantenimiento que tengamos la rentabilidad tardará más o menos tiempo en llegar. Lo normal es que haya que esperar entre 4 y 5 años para recuperar la inversión.

¿Cuáles son los beneficios que genera un gimnasio?

Aquellos centros más pequeños son los que suelen alcanzar menores beneficios, generalmente entre un 5% y un 7%. Los centros de tamaño medio de entre 500 y 1.000 metros cuadrados suelen conseguir entre un 10% y un 12% de beneficios reales. Y los grandes gimnasios de entre 1.500 y 2.000 metros cuadrados que requieren de una inversión mucho mayor suelen llegar al 20% de beneficio.

Factores clave para tener éxito con un gimnasio

Para tener éxito al montar un gimnasio es fundamental elegir bien la ubicación del centro, tener conocimientos en gestión, contar con una buena plantilla de profesionales, llevar a cabo un análisis del sector y contar con un buen asesoramiento técnico. En el caso de que decidas montar una franquicia, recibirás asesoramiento en los aspectos relacionados con la organización y la gestión interna, y podrás beneficiarte de la imagen de una marca globalizada y de la experiencia previa de la cadena. Pero hay otros factores que también deben tenerse en cuenta para crear un gimnasio rentable.

1. Estudiar a la competencia

Antes de montar un gimnasio, es importante que sepas dónde están ubicados los polideportivos públicos más próximos y cuál es su política de servicios y precios. Tampoco está de más acercarse al Ayuntamiento de la localidad para averiguar si en los planes de urbanismo hay previsto construir un centro de este tipo en la zona en los próximos años.

Pero no sólo debes centrarte en los polideportivos públicos, sino también en los gimnasios privados de la zona. De esta forma, podrás saber qué tipo de política comercial sigue, cuál es el público que acude al centro y cuáles son sus tarifas. El objetivo es llevar a cabo un análisis de nuestros competidores para poder marcar la diferencia y aumentar nuestras posibilidades de éxito.

En el caso de que ya tengas tu gimnasio y pongan otro nuevo en el barrio, es importante que observes la reacción del mercado y que estés dispuesto a realizar los cambios que sean necesarios para poder contrarrestar su presencia, resaltando tus ventajas competitivas. En un mercado libre, la competencia es algo habitual y el que cuente con mayores habilidades y capacidades es el que triunfará.

2. Conoce bien a tu público objetivo

Para poder ofrecer una mejor oferta de servicios y precios, es fundamental que conozcas a tu público objetivo. Por ejemplo, si tu gimnasio está ubicado en una zona con muchas oficinas, deberás diseñar actividades concretas adaptadas a los horarios de los profesionales que trabajan en ellas.

Además, podrás poner en marcha estrategias publicitarias yendo a las empresas a dejar propaganda para atraerlos, ya que este tipo de clientes suelen ser muy fieles y suelen pasar mucho rato con sus compañeros, a los que es posible que puedan recomendar tu centro deportivo. Incluso podemos hablar con la empresa para ofrecerles una tarifa especial más baja si pagan la cuota a sus trabajadores.

No obstante, puede que tu público sea muy distinto. La cuestión es que sepas adaptar tu oferta, tus horarios y tus precios al tipo de clientes que más probabilidades tengan de apuntarse. El público más directo que acudirá a tu gimnasio será normalmente el que viva cerca, pero  también podemos captar a otros que, por cualquier motivo, pasen por la zona a diario.

3. Servicios, instalaciones y máquinas

Contar con una oferta variada es fundamental para atraer nuevos clientes. Por ejemplo, puedes ofrecer un abanico de servicios por una cuota única o establecer diferentes cuotas en función de los servicios que se perciban. Además, es aconsejable contar con un horario amplio de, al menos 12 horas, y si es posible abrir también en fines de semana.

En cuanto a las instalaciones, las más habituales suelen ser las de clases colectivas, la sala multiusos, la sala de máquinas y, en algunos casos, tienda de nutrición y equipamiento deportivo. Pero hay formas de diferenciarse de la competencia y que resultan muy atractivas para los clientes, como la piscina. Para ello, se requiere de una superficie mínima de 500 metros útiles y lo más probable es que necesites hacer algunas obras antes de abrir para acondicionar el local.

Las máquina son uno de los elementos más importantes de un gimnasio. Aunque pueden compararse, también pueden alquilarse a través de la fórmula del renting. Lo bueno de esto último es que es más económico y que es la propia empresa la que se ocupa del mantenimiento y de la renovación de los equipos.

4. Estrategias de marketing

Antes de abrir el local, es importante que pongas en marcha estrategias de marketing para promocionar tu negocio en la zona. Algunas de las estrategias que puedes llevar acabo y que resultan muy eficaces son el buzoneo y los flyers. Pero, en los tiempos actuales, apostar por estrategias de marketing online como email marketing, SEO y Social Media también es fundamental. Si necesitas ayuda para promocionar tu gimnasio y aumentar tu visibilidad en Internet, no dudes en ponerte en contacto con Solicom, nuestra agencia de marketing especializada en gimnasios.

5. Políticas de fidelización

Las políticas de fidelización son  fundamentales para retener en los clientes en un sector donde la tasa de bajas puede alcanzar el 50%. La idea es que los clientes se sientan felices porque sienten que se les escucha y que se les está proporcionando aquello que necesitan. Este tipo de políticas deben renovarse constantemente en función de las demandas de los clientes y del tiempo que lleven en el centro. Gracias a ello, los socios no solamente seguirán acudiendo al gimnasio, sino que además serán más proclives a recomendar tu gimnasio entre sus familiares y amigos.

Hay que tener en cuenta que el aburrimiento y la falta de motivación son dos de las principales causas por las que se producen más bajas en los gimnasios, haciendo que la cantidad de clientes vaya descendiendo considerablemente a lo largo del año. Para reducir la tasa de bajas, los centros deportivos recurren a diferentes estrategias, como una tarifa más ventajosa por el pago de varios meses por adelantado, servicios personalizados gratuitos, aplicaciones que vayan realizando un seguimiento de los resultados para que el cliente pueda ver sus resultados y mantenga la motivación, etc.

6. Estar al tanto de las últimas tendencias

Quedarse atrás con respecto a la competencia es una de las principales causas que también pueden hacer que nuestros clientes nos abandonen. En el sector deportivo, acomodarse puede terminar siendo la sentencia de muerte del negocio. Esto no quiere decir que tengas que gastar grandes sumas de dinero en nuevas máquinas, sino que puedes mantener una oferta moderna y atractiva a través de nuevas actividades que se estén realizando en otras partes del mundo y que no ofrezca nadie de tu ciudad. Es cierto que hay cosas como el spinning que no pueden faltar, ya que cuentan con una gran demanda, pero también puedes incluir actividades relacionadas con la «gimnasia relajante», como el yoga o el tahichi.

Pero también puedes ofrecer servicios de entrenadores personales para que programen el entrenamiento de los clientes que estén interesados a cambio de una cuota adicional. Un servicio que está teniendo muy buena aceptación entre los socios, ya que esto les permite conseguir mejores resultados en menos tiempo.

¿Cómo medir la rentabilidad de un gimnasio?

Existen varios indicadores que pueden ayudarnos a medir la rentabilidad de un gimnasio y analizar la evolución del mismo para saber cuáles son aquellos puntos que están funcionando mejor y que, por tanto, debemos potenciar y cuáles son aquellos que no, con el objetivo de mejorarlos, corregirlos o, incluso, eliminarlos por completo. Son cinco indicadores los que nos ayudarán a conocer cuál es el estado real de nuestro centro deportivo: renovación, rotación, conversión, ocupación y beneficio.

  • Renovación: se trata del principal indicador que nos permite medir la salud de nuestro centro deportivo. Hay que tener en cuenta que el precio por mantener a un cliente en nuestro gimnasio puede ser de hasta cinco veces menos que el de atraer a uno nuevo. En un sector en el que la tasa de bajas llega a alcanzar incluso el 50% es fundamental crear estrategias que nos permitan reducir este porcentaje si queremos que nuestro negocio sea rentable. Para averiguar cuál es nuestra tasa de bajas y nuestra tasa de renovación habrá que valorarlo en una franja de tiempo determinada y aplicar las estrategias que consideremos oportunas.
  • Conversión: si no tenemos en cuenta la tasa de conversión, será muy complicado medir el grado de eficacia de nuestros procesos de venta. Para ello, debe hacerse un cálculo de las nuevas matrículas que se han hecho en función del número de usuarios que se han interesado para el mismo periodo de tiempo.
  • Rotación: este dato se obtiene como resultado de multiplicar la cantidad de clientes por el número de renovaciones que no se han realizado, a lo que se debe sumar el número de bajas. Si el porcentaje obtenido es superior al 7,5%, se considerada que la tasa de rotación es alta, lo que requiere de acciones concretas para reducir la tendencia.
  • Ocupación: es la cantidad de clientes que tenemos por número de metros cuadrados que tienen nuestras instalaciones. Obviamente, hay que aprovechar al máximo el espacio del centro, pero sin caer en el error de terminar por saturarlo y que la calidad del servicio se vea afectada.
  • Beneficio: en los beneficios de un centro deportivo no solamente se deben tener en cuenta los costes fijos y variables de la empresa, sino también los presupuestos que se destinan a estrategias de marketing, tarifas bancarias, valores de inversión, etc. De esta forma, podremos tomar decisiones en base a los resultados y saber cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles.