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En la actualidad, el yoga es una de las actividades más populares de nuestra sociedad. Cada vez más personas encuentran en ella una vía de escape para liberarse del estrés que viven a diario, ofreciendo además numerosos beneficios tanto físicos como mentales.

Los días en los que esta práctica milenaria era realizada solo por unos pocos han quedado muy atrás y cada vez son más personas, sobre todo mujeres, las que se apuntan a este ejercicio. Según los datos del último estudio de yoga, un 28,9% de la población española practicaba o había practicado yoga en algún momento de su vida. Un estudio llevado a cabo en el año 2014, en pleno boom, pero lo cierto es que a día de hoy continúa en aumento.

Por eso, nos encontramos en uno de los mejores momentos para montar un centro de yoga, ya sea como inversión o como autoempleo. Ser el propietario de un estudio de yoga puede convertirse en una experiencia de emprendimiento muy rentable, ya que el número de personas que practican esta actividad aumenta un 20% cada año en todo el mundo. Siendo la cuarta industria que más ha crecido en los últimos años en Estados Unidos. Además, los alumnos de esta disciplina gastan una media de entre 500 y 1.500 euros al año en clases, equipamiento, ropa y objetos para su práctica.

Si estás pensando en montar tu propio centro de yoga, a continuación te explicamos cuáles son los requisitos y pasos para abrirlo y que tu negocio sea lo más rentable posible.

  1. Elaborar un plan de negocio

Este es el primer punto que debes tener en cuenta antes de empezar a trabajar en el proyecto de tu centro de yoga. En él debes enumerar y desarrollar cuestiones como la organización del equipo humano, el modelo de negocio que quieres poner en marcha, la estrategia de marketing, las expectativas económicas, el mercado potencial del proyecto o la descripción del producto que vas a ofrecer.

  1. Decidir qué tipo de clases y estilos de yoga vas a impartir

Es fundamental que decidas qué tipo de sesiones de yoga vas a ofrecer para saber el tipo de local que necesitarás. Recuerda que deben encajar con el tipo de público de la zona en la que estará ubicado tu negocio. Además, debes planificar la cantidad de sesiones diarias que se impartirán en el centro teniendo en cuenta el mejor horario para cada una de ellas. Lo cual dependerá del número de salas y de la cantidad de instructores que vayas a contratar.

Debes tener en cuenta que el yoga es una disciplina que cuenta con más de 50 estilos distintos, siendo los más populares hoy en día el Hatha Yoga, el Kundalini Yoga, el Bikram Yoga y el Yoga Prenatal. Lo que te dará una idea de cuáles son las opciones más rentables a la hora de montar tu estudio. No obstante, no tienes por qué elegir solamente una, sino que puedes ofrecer varias modalidades. De hecho, si quieres que tu centro de yoga tenga éxito, lo ideal es ofrecer varios estilos para atraer a un mayor número de clientes.

  1. Hacer un estudio de la zona

La ubicación es uno de los aspectos más importantes que deben tenerse en cuenta a la hora de abrir un centro de yoga. Para que un negocio de este tipo sea rentable, es importante que tengamos clientes. Por eso, debes analizar si la zona en la que estás pensando es adecuada para montarlo, si hay otros competidores, si se encuentra cerca de zonas transitadas, los medios de transporte, el nivel de ingresos de los residentes, etc. Por ejemplo, no tiene ningún sentido poner un centro especializado en yoga prenatal si en el barrio en el que se ubica tu negocio la población que impera son estudiantes o personas mayores.

  1. Estudiar el perfil de tus potenciales clientes

Es fundamental que sepas quiénes van a ser tus clientes. Sin ellos, no hay ventas. Y sin ventas, no hay ingresos ni beneficios. Investiga quiénes podrían estar interesados en tu negocio para que puedas ofrecerles el mejor servicio posible de atención al cliente y planificar tus estrategias de promoción. Por lo general, el yoga es una actividad que atrae al público femenino. Solamente un 17% de los hombres lo practican. En cuanto a la edad, el rango suele ir desde los 18 hasta los 55 años.

Con estos datos, ya tienen un sector bastante concreto para empezar a investigar. Pero también debes tener en cuenta otros factores como cuáles son sus principales aficiones o los medios en los que se mueven (redes sociales, periódicos, revistas). Información muy valiosa para poder descubrir muchas cosas sobre ellos para aplicar a tu negocio, como qué tarifas poner para las sesiones, los lugares en los que debes anunciarte o cómo captar a tus clientes.

  1. Encontrar un local adecuado para la actividad

Dependiendo del número de clases simultáneas que vayas a realizar, necesitarás una o dos salas diáfanas para impartir las sesiones y que las condiciones de las mismas sean adecuadas para la actividad y el negocio. Además, es recomendable que cuentes con un espacio reservado para la recepción, los lavabos y los vestuarios. Por esta razón, es fundamental que antes de tomar una decisión, estudies el tipo de local que necesitas con detenimiento. ¿Quieres montar un gran centro con multitud de salas para grupos grandes o un pequeño gimnasios boutique con salas para grupos reducidos?

En cualquier caso, lo cierto es que para montar un estudio de yoga necesitarás un espacio amplio. Para empezar, con un local de entre 100 y 130 metro sería suficiente y si es posible que esté cerca de zonas de aparcamiento y por las que pase bastante gente.

La decisión de alquilarlo o comprarlo es muy personal, pero nosotros te recomendamos que primero lo alquiles. De esta forma, no solamente te saldrá más barato, sino que además, si el negocio no funciona, siempre podrás dejarlo.

  1. Calcular el presupuesto necesario

¿Sabes cuánto cuesta montar tu centro de yoga? Debes calcular todos los costes que implicará la apertura de tu centro de yoga, tanto los gastos iniciales que son necesario únicamente para montarlo como para operar durante 6 meses, de manera que puedas mantenerlo hasta que empieces a tener ingresos que hagan rentable el negocio.

Los gastos que debes incluir en el presupuesto son el alquiler del local, los trámites de permisos y licencias, las obras de reforma, el mobiliario, los salarios de los profesionales contratados, el equipamiento y los materiales necesarios para hacer yoga, las estrategias de publicidad y marketing, y los suministros energéticos.

  1. Encontrar fuente de financiación

A menos que dispongas de un capital de unos 100.000 euros para abrir tu negocio de yoga, necesitarás financiación. Lo más habitual es solicitar un crédito bancario, pero es importante que no te quedes con el primero que ves. Es recomendable que estudies muy bien las condiciones que te ofrece cada entidad para valorar cuáles son más beneficiosas y que más te convienen.

  1. Elegir un buen nombre que te identifique

Para otros negocios el nombre puede que no sea tan importante, pero para montar un estudio de yoga es clave. Las personas que suelen estar interesadas en este tipo de actividad, suelen dejarse guiar mucho por las emociones y los sentimientos que les dé una primera impresión. Con lo cual, si ven el nombre de tu centro fura del local y no les transmite nada, lo más probable es que no entren.

Una buena idea es que busques alguna palabra o frase relacionada con esta disciplina, como Om, Karma, Dharma, Asana, Prana, Yogi o Chakra. Eso sí, asegúrate de que no hay otro centro que se llame igual, ni en tu ciudad ni en España, ya que podría dar lugar a confusión, sobre todo si ese estudio ya cuenta con su página web.

  1. Darte de alta como autónomo

Lo primero que debes hacer antes de abrir tu centro de yoga es darte de alta como autónomo. No importa si solamente vas a ser el propietario y no seas tú quien impartirá las clases. Debes registrarte como profesional independiente y también tu negocio a tu nombre.

Para registrar tu negocio de manera legal y poder empezar a funcionar, deberás acudir al Registro Mercantil. Allí deberás solicitar la documentación necesaria y rellenarla. Además, tendrás que adjuntar una serie de documentos en función de la comunidad autónoma en la que vivas. Normalmente, el registro debe renovarse anualmente y pagar los impuestos correspondientes.

  1. Conseguir las licencias y permisos necesarios

Una vez que hayas registrado tu negocio en el Registro Mercantil, necesitarás tramitar una serie de permisos y licenciar para abrir tu centro de yoga y empezar a operar sin problema. Para ello, hay que solicitar tres documentos básicos: una licencia de obras si necesitas hacer reformas, una licencia de apertura y un permiso para ejercer esa actividad en tu local. Esto es de vital importancia, ya que sin ello, nadie podrá empezar a dar clases en el estudio.

  1. Elaborar un plan de marketing adecuado para tu centro

Cualquier negocio hoy en día necesita darse a conocer para captar a sus clientes. Así pues, es fundamental que planifiques una estrategia de marketing teniendo en cuenta el perfil de tus potenciales clientes. En función de si son personas que utilizan Internet o no, podrás decantarte por estrategias de marketing online, como redes sociales, anuncios en webs o posicionamiento SEO, o por estrategias offline, como folletos publicitarios, carteles, buzoneo o eventos.

En Solicom, agencia de marketing online especializada en gimnasios boutique, contamos con un gran equipo de profesionales que pueden ayudarte en este terreno. Estudiaremos tu proyecto de negocio de manera personalizada y te proporcionaremos las mejores soluciones de marketing para atraer, retener y fidelizar a tus clientes. Con un excelente servicio de consultoría para hacer crecer tu negocio.

  1. Contratar a profesionales preparados y a un buen equipo de ventas

Es evidente que tú solo no podrás hacerlo todo: dar clases, atender en la recepción y encargarte de las estrategias de marketing y promoción del centro. Por esta razón, es clave que sepas qué funciones vas a desempeñar tú y delegar el resto de tareas en personas cualificadas y con la experiencia necesaria para cada puesto de trabajo.

Por ejemplo, puedes ejercer como recepcionista para dar la bienvenida a los clientes en la recepción, informarles sobre los servicios y encargarte de las nuevas altas. Pero necesitarás al menos dos profesores especializados en yoga que impartan las clases. Si por el contrario prefieres dar tú las sesiones, entonces necesitarás una persona educada, simpática, positiva y con conocimientos sobre yoga para que atienda en la recepción y responda correctamente las preguntas de los clientes que vengan a informarse.