+34 91 816 02 38 [email protected] Español English Deutsch

La gran variedad de gimnasios y centros deportivos que existe hoy en día hace que muchos negocios tengan que recurrir a estrategias de diferenciación para atraer a nuevos clientes y ganar ventaja con respecto a sus competidores. Así pues, aportar valor añadido a los socios se ha convertido en un requisito fundamental para garantizar la supervivencia del negocio a largo plazo.

Por eso, el estilo de vida saludable se encuentra inmerso en una constante revolución. Además de que van surgiendo nuevas disciplinas que se van adaptando a las necesidades de los consumidores, como el music flowyoga o el crosspilates, los centros deportivos están experimentando una importante transformación de 180 grados.

Atrás quedaron ya aquellas salas habitadas solamente por bicicletas estáticas, cintas de correr y alguna que otra mancuerna. En los últimos años, los gimnasios han ido ampliando sus instalaciones y sus horarios, y han ido incorporando un mayor número de máquinas para que los clientes puedan entrenarse de forma individual. Ofreciendo la mayor parte de ellos una gran variedad de clases colectivas. Desde las más dinámicas como el crossfit o el spinning a otras más relajadas como el pilates o el yoga.

Sin embargo, como la revolución del fitnees parece no tener fin, han ido surgiendo también nuevos conceptos dirigidos a los verdaderos amantes del deporte que no sólo acuden al  gimnasio para entrenar, sino también para relajarse y liberarse del estrés y que, por supuesto, no están dispuestos a esperar para usar las máquinas. Es así como ha aparecido el gym boutique, una auténtica moda llegada de ciudades como Londres y Nueva York y que ha aterrizado hace poco tiempo en nuestro país.

Al igual que otros muchos servicios y productos, este modelo de gimnasio fue inventado en Estados Unidos, donde ha experimentado en los últimos años un impresionante crecimiento. Actualmente ya existen cadenas que cuentan con cientos de locales repartidos por todo el país. En Europa ya han empezado a implantarse, pero podemos decir que en España es un modelo que todavía está dando sus primeros pasos.

Pero, ¿qué es un gimnasio boutique? Los gym boutique son centros pequeños poco masificados en los que se ofrecen clases colectivas muy especializadas a un grupo reducido que no suele ser superior a las 15 personas. Además, es frecuente que solamente se ofrezca u tipo de entrenamiento muy concreto, una sola clase o material para practicar un único deporte. De esta forma, podemos encontrar gimnasios centrados solamente en el entrenamiento cardiovascular, en el boxeo, en el pilates, en el ciclismo indoor o en el baile. Todo ello acompañado de un trato personalizado que llega hasta límites inimaginables y de profesionales con una elevada cualificación cuya misión es ofrecer una experiencia memorable a los clientes para que quieran quedarse.

Una nueva tendencia que intenta combinar diferentes disciplinas con el entrenamiento personal en grupos reducidos junto con otros servicios como la fisioterapia, la nutrición y los tratamientos estéticos, por lo que no es extraño que esté arrasando. Sin embargo, esto no significa que se deje de lado el objetivo principal de un gimnasio convencional, que es entrenar, sino que los gym boutique lo que ayudan es a transformar tanto el cuerpo como la mente. Todo ello gracias a ejercicio especializados, instalaciones exclusivas decoradas de manera atractiva para que los socios puedan desconectar en cada sesión y lograr los mejores resultados posibles.

En definitiva, los gimnasios boutique apuestan por una nueva disciplina basada en el compromiso, el esfuerzo y la constancia, y por una cultura del bienestar. Elevar el deporte a otra dimensión dándole un sentido mucho más amplio.

  1. Alta especialización

A diferencia de los grandes gimnasios de toda la vida, en los que se imparten docenas de actividades y programas de entrenamiento, algunas veces con poca seriedad y rigor, los gym boutique son espacios consagrados a uno o dos tipos de entrenamiento. Normalmente ejercicios de carácter funcional como el indoor cycling, el yoga o el boxeo. Su elevada especialización es precisamente lo que convierte a los instructores en auténticos expertos en las clases que imparten.

  1. Trato personalizado

El hecho de que los gimnasios boutique sean más pequeños evita la masificación de los grandes centros deportivos. Por eso, también es más sencillo ofrecer a los socios un trato personalizado. De hecho, es frecuente que solo se ofrezca un entrenamiento, una clase o un material para practicar un único deporte. Además, el precio suele incluir asesoramiento sobre nutrición, fisioterapia y otras disciplinas para poder dar el 100% en cada clase.

  1. Forma de pago

A diferencia de los gimnasios convencionales, en los gym boutique no se suele pagar una cuota mensual cerrada, sino que los socios pagan en función del uso que hagan del mismo y de la cantidad de veces que vayan a entrenar. Una tendencia que responde a la creciente demanda de los consumidores actuales, que solamente quieren pagar por lo que usen. Los clientes del gimnasio boutique prefieren pagar un poco más en proporción por cada clase o por el uso de las máquinas a cambio de un mejor servicio y de poder elegir libremente a qué servicios desean tener acceso cada vez que vayan al gimnasio. Así pues, el sistema de pago de los gimnasios boutique es por sesiones o por bonos.

  1. Tecnología

La tecnología es un elemento fundamental en los centros boutique. En este tipo de gimnasios el cliente puede reservar su clase online, o incluso una máquina concreta, como una bicicleta o una cinta para correr, asegurándose de esta forma que tendrá plaza dentro de la clase o la máquina que desea para su entrenamiento, sin esperas. Pero además, las clases que se imparten y las instalaciones suelen contar con un soporte audiovisual muy avanzado, con juego de luces, música o efectos de sonido.

  1. Diseño

Las instalaciones de los gimnasios boutique siempre están bien ambientadas y no suelen ser grandes ni impersonales, sino todo lo contrario. Normalmente son salas especializadas que surgen de la pasión de sus creadores y tanto el diseño de los ambientes como del equipamiento y del personal está íntegramente pensado para impartir la materia concreta. Pero además, suelen incluir privilegios que no tienen otros centros, como kit de baño, equipamientos de vanguardia o bebidas de cortesía. Algunos incluso cuentan con tienda, con sala de masajes o estética y con servicios de nutrición y dietética.

  1. Clases muy estudiadas

Mientras que algunas salas deportivas se dedican solamente a ejercicios de fuerza, otras se dedican a disciplinas como el stretching, el yoga, la relajación o el mindfulness. En este sentido, las clases están muy estudiadas para que los socios puedan mejorar y conseguir los objetivos para los que se apuntaron. Además, todas las clases se apoyan tanto en tecnología como en materiales de última generación para enriquecer todavía más los entrenamientos y ofrecer una experiencia más positiva a los clientes en todos los sentidos.

  1. Sin riesgos ni lesiones

En los centros boutique no suele haber u espacio abierto con máquinas listas para usarse a cualquier hora, sino salas con clases colectivas con horarios fijos en los que cada instructor va explicando con detalle cómo debe usarse el equipamiento de manera correcta. Una atenci´`on altamente personalizada. Esto hace que exista mucha interacción entre los socios y los monitores y que los riesgos de lesiones por un mal uso del material o por un incorrecto desarrollo de los ejercicios se reduzcan considerablemente.

  1. Fuerte motivación

Mientras que en los gimnasios low cost que cuentan con una gran cantidad de socios muchos clientes se apuntan, van dos veces y después no vuelven, en los gimnasios boutique se ofrecen clases personalizadas para grupos reducidos de máximo 15 personas, lo que hace que sea más fácil alcanzar los objetivos y que los socios se mantengan motivados. Con lo cual, el grado de fidelidad de los clientes de este tipo de gimnasio es mucho mayor, reduciéndose considerablemente la tasa de rotación, uno de los problemas más preocupantes a los que se enfrentan muchos centros deportivos hoy en día.

  1. Sentimiento de comunidad

Montar un gym boutique en solitario es bastante complicado, ya que los costes suelen ser muy elevados y el número de socios muy bajo. Por eso, muchos emprendedores apuestan por el sistema de franquicias a la hora de hacerlo. Así pues, lo más habitual es que este tipo de gimnasios formen parte de una cadena más grande. Esto genera un sentimiento de comunidad en los socios que resulta muy difícil de lograr en un centro deportivo tradicional.

  1. Símbolo de estatus

Algunos gimnasios boutique cuentan con precios parecidos a los de los gimnasios convencionales, pero por lo general sus precios son más altos, ya que este tipo de púbico está dispuesto a pagar un poco más por disfrutar de una hora de ejercicio con un entrenador personal que esté pendiente de todos sus movimientos y que se preocupe porque cumpla con sus objetivos, ya sea ganar músculo, perder peso o ponerse en forma.

  1. Objeto de deseo

Los gym boutique transmiten ese halo de exclusividad de grupos reducidos que los convierte en objeto de deseo. Pero además, a diferencia de los centros tradicionales, donde la mayor parte de los socios entrenan en solitario, en los centros boutique lo usuarios se motivan entre sí y sienten que forman parte de una «tribu» con intereses comunes, lo que refuerza su compromiso con el programa.

 

1
Si necesitas captar socios para tu gimnasio boutique, envíanos un WhatsApp y cuéntanos sobre tu gym ...
Powered by