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Si trabajas en el mundo del fitness, sabrás que se trata de un sector en constante cambio y renovación que tiene como principales metas mejorar la experiencia de los consumidores y cubrir las necesidades de los mismos relacionadas con en el desarrollo de su actividad física en un centro deportivo.

Para ello, podemos implementar numerosas estrategias y planes como seguir las últimas tendencias en fitness. Hacer entrenamientos de alta densidad o con peso corporal, incluir las nuevas tecnologías en el día a día del gimnasio o a las máquinas son algunos de los fenómenos más innovadores. Pero hay uno que desde hace algunos años continúa en alza. Estamos hablando de los gimnasios boutique. Un nuevo modelo de gimnasio con menos metros cuadrados y máquinas que se adaptan a los objetivos y características de cada cliente, creando nuevas oportunidades a los usuarios de disfrutar de entrenamientos más exclusivos.

En la actualidad, los gimnasios boutique son una realidad consolidada dentro del sector del fitness. Una forma alternativa a los centros deportivos tradicionales, copando grandes cuotas de mercado en países como Estados Unidos e Inglaterra. Pequeños establecimientos especializados de pequeño tamaños con altos estándares de calidad.

Por eso, son muchos los emprendedores los que se plantean esta opción. Y una de las principales dudas que surgen es si se trata de un modelo de negocio rentable. Lo primero que debes saber es que para montar un gimnasio boutique se requiere de una buena inversión inicial, que varía en función del tipo de actividad, del equipo, de local que necesites, de la cantidad de instructores que vayas a contratar y de la ubicación del negocio.

Es posible abrir un pequeño Estudio de Pilates por sólo 10.000 euros, pero si queremos montar un centro con muchas máquinas y además necesitamos acondicionar el local, la cifra puede alcanzar incluso los 200.000 euros.

Pese a la elevada inversión que se debe realizar, lo cierto es que estos centros deportivos generan ingresos bastante atractivos cada mes. Los gym boutiques presentan una rentabilidad anual promedio de entre un 15% y un 20% en su primer año, pero una vez que se hacen con una buena cartera de clientes fieles, el porcentaje puede incrementarse hasta el 40%. Lo que supone una gran rentabilidad, incluso contando con que un 5% de esos ingresos deben destinarse cada año a labores de mantenimiento constantes de las instalaciones.

Por eso, no es extraño que incluso los grandes clubes del sector ya hayan empezado a tomar nota de este modelo, ofreciendo diferentes paquetes que, aunque son de menor costo que las cuotas mensuales tradicionales, atraen usuarios que quieren pagar solamente por el uso de las instalaciones o por el número de sesiones a las que asistan.

Eso sí, para que estos datos se cumplan, es fundamental que contemos con un buen flujo de clientes que acudan frecuentemente. Hay que tener en cuenta que en los gym boutiques no suele haber matriculaciones ni compromisos de permanencia, sino que los usuarios pagan por clases sueltas o por bonos de sesiones, y no por cuotas mensuales como ocurre en los centros deportivos tradicionales. Con lo cual, la fidelización es vital en este modelo de negocio.

Los expertos firman que para que un gimnasios tenga un buen flujo de clientes, es importante encontrar el equilibrio entre los clientes que viven en la zona y los que están de paso. De esta forma, la rotación de asistentes es estable y permite una rentabilidad continua del negocio.

¿Por qué los gym boutique son tan rentables?

Desde Solicom pensamos que los gimnasios boutique son un modelo inteligente de negocio y una opción altamente rentable, pero es importante que se lleve a cabo una buena planificación previa antes de ponerlo en marcha. Y es que se trata de un sector que ha experimentado un crecimiento realmente espectacular en los últimos años en todo el mundo, generando beneficios muy interesantes en todos aquellos centros en los que se ofrece un servicio de calidad.

De hecho, los gym boutique se han convertido en una de las oportunidades de negocio más rentables de los últimos años. El culto al cuerpo es una moda que cada día gana más adeptos, siendo el cado de cultivo perfecto para este tipo de negocios. Pero además, la sociedad está cada vez más concienciada con la necesidad de llevar hábitos de vida saludables.

En este contexto, los gimnasios boutique se han ido extendiendo por toda la geografía española como la pólvora, siendo cada vez más populares sobre todo en las grandes urbes como Madrid y Barcelona. Tanto que, poco a poco, han ido apareciendo nuevos centros muy especializados en actividades concretas que atienden a distintos segmentos de la población. Además, según datos del reporte anual Global Fitness Industry Overview de International Health, Racquet & Sportsclub Association(IHRSA), se estima que  la industria de los gimnasios boutiques habrá crecido un 11% para el año 2021.

De esta forma los grandes clubes deportivos situados en enormes pisos comerciales que han reinado durante muchos años van dando paso a los pequeños gimnasios boutiques que aprovechan pequeños locales pero muy bien equipados que ofrecen un entrenamiento integral. Lo cual ha tenido mucho que ver también con las dificultades para encontrar grandes locales en buenas ubicaciones y con el hecho de que los usuarios de gimnasio ya no se dividan por géneros o por edades, sino por hábitos.

En estos gimnasios de barrio, los clientes ven cubiertas sus necesidades de entrenamiento, además de contar con acceso a clases especializadas, un trato más personalizado, una comunidad cercana y programas de nutrición adaptados a sus objetivos. Por su parte, los gimnasios ya no necesitan contar con cientos de metros cuadrados, sino que con 70 metros cuadrados, que puede ser perfectamente un piso, es suficiente. Y tampoco es necesario adquirir una gran cantidad de máquinas. Con una máquina por cada 1,6 personas por metro cuadrado es suficiente. Siendo una de las mejores alternativas para ahorrar, el alquiler de los aparatos o el pago a plazos.

Pero además, hay que tener en cuenta que los gimnasios boutique se basan en la especialización, en la profesionalidad, en la formalidad y en una amplia flexibilidad horaria, Aspectos que son percibidos por los clientes como un plus añadido de calidad, lo que permite a este tipo de negocios un margen de precio mucho mayor que los centros deportivos convencionales. Si a esto le sumamos su alta rentabilidad económica, un centro boutique se posiciona en una propuesta «Premium» de negocio en términos de calidad.

En los últimos años se ha demostrado que el mercado responde muy bien ante propuestas más especializadas y que valora mucho la posibilidad de recibir un servicio consistente. Siendo cada vez más los consumidores que están dispuestos a pagar más por disfrutar de un producto especializado que ahorrarse dinero acudiendo a un gimnasio low cost.

Es precisamente la guerra de precios de la que fuimos testigos hace unos años por parte de los gimnasios low cost lo que creó el caldo de cultivo perfecto para la aparición de este nuevo modelo de negocio en el mercado. La propuesta de los gym boutique llegó entonces para cubrir la demanda de un nuevo consumidor más concienciado con su salud y su bienestar, al que le gusta cuidarse, incluir nuevos hábitos dentro de su vida cotidiana acordes a su estilo de vida y  estar a la última de las tendencias del mundo del fitness. Un perfil de cliente más exigente que da mayor importancia a los resultados que al precio, que ve el deporte desde un punto de vista de placer y disciplina y que valora mucho su tiempo.

Conclusión

Así pues, los gimnasios boutique son una magnífica oportunidad de negocio para emprendedores que no cuentan con los recursos suficientes para competir con los grandes centros deportivos donde fondos e inversores realizan importantes operaciones financieras con altas expectativas de rentabilidad y elevados porcentajes de beneficio. Un pequeño empresario entusiasta puede dar viabilidad a un negocio de este tipo con una inversión ajustada y gastos operativos contenidos sin tener que correr grandes riesgos. De esta forma, el pequeño pez puede convivir con el pez grande dentro del mismo océano.

En resumen, vemos como el modelo de los centros boutique se ha convertido en un negocio muy rentable que puede ponerse en marcha sin necesidad de grandes inversiones gracias a las siguientes ventajas:

  • El reducido tamaño que se necesita para montar un gimnasio boutique hace que este tipo de centros resulten más acogedores que los gigantescos centros deportivos de las grandes cadenas multinacionales. Esto favorece la interacción entre los clientes, dando lugar a un sentimiento de permanencia que eleva el índice de satisfacción y de fidelidad de los clientes.

 

  • Los gym boutique no requieren de grandes inversiones económicas, sino que pueden montarse con una pequeña inversión y costes operativos contenidos, y obtener márgenes de beneficios muy atractivos, lo que lo convierte en un modelo de negocio de alta rentabilidad y bajo índice de riesgo.

 

  • La especialización hace que el método pueda mejorarse de manera constante y contratar a profesionales expertos en una determinada disciplina para impartir clases de altísima calidad en un ambiente más cercano, con un trato personalizado y ofreciendo resultados muy eficaces.

 

  • Una propuesta de producto bien definida ayuda a atraer a un perfil de cliente tipo homogéneo, lo que acota la segmentación en Marketing.

 

  • La simplicidad de los procesos, sumado a todo lo que acabamos de explicar hace que los gimnasios boutique sean un negocio fácilmente escalable y, como tal, franquiciable.