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El ciclismo indoor es, actualmente, una de las actividades más populares de los gimnasios boutique. Desde que se implantó en los centros deportivos con gran fuerza hace ya casi 40 años, se ha convertido en una de las actividades más demandadas, contando con múltiples variantes y niveles de intensidad. Una nueva y divertida forma de ponerse en forma mientras se pedalea al ritmo de la música haciendo ejercicios aeróbicos.

Las bicicletas indoor empezaron a popularizarse en todo el mundo a finales de la década de los 80, cuando Johnny Goldberg desarrolló un programa de entrenamiento basado en bicicletas estáticas que incluían una tuerca que permitía graduar la resistencia y, por tanto, la dificultad de pedaleo. Lo que hoy conocemos como bicicletas de spinning. Su objetivo es que la gente pudiera entrenar incluso aunque hubiera mal tiempo.

El primer programa de spinning lo creo en 1986, dirigido a personas de todas las edades y de todas las condiciones físicas. En esos años esta nueva disciplina se iría difundiendo por los gimnasios estadounidenses hasta llegar  a nuestros centros deportivos con la práctica del ciclo indoor. Una disciplina con miles de seguidores. Basta con pasarse por las salas de ciclo indoor de los centros deportivos de todo el mundo para hacerse una idea del éxito que tiene.

En todo el planeta hay más de 100.000 instructores de spinning. Aunque curiosamente es Italia el país donde más sesiones de ciclo indoor se practican en grupo de todo el mundo. Incluso más que Estados Unidos, que es donde nació.

Una actividad que se ha convertido además en una de las preferidas por los gimnasios boutique, que buscan ofrecer una experiencia más íntima en sus estudios a sus socios. El objetivo es centrarse en una única modalidad de entrenamiento y hacerlo extremadamente bien. Por eso, es habitual que cada cierto tiempo presenten alguna sorpresa para generar impulso y mantener comprometidos a sus clientes.

Elementos clave del ciclo indoor en un gimnasio boutique

El ciclo indoor es un programa de entrenamiento distinto al que hacemos encima de una bicicleta. Se usa una bicicleta estática pero con un diseño diferente, más aerodinámica y más deportiva. Se acompaña con música, realizando los mismos ejercicios que se llevan a cabo sobre una bicicleta de calle, combinando subidas con llanos y haciendo algún que otro sprint. Todo ello sin necesidad de salir del gimnasio. Una alternativa ideal para todos aquellos que quieren combinar actividad y diversión. Siendo ideal para ciclistas que buscas un entrenamiento complementario.

Alumnos y monitor

En las clases de ciclo indoor lo más importante son los alumnos y el instructor. El instructor se ocupa de dirigir y controlar el buen funcionamiento de la clase, integrándose completamente con el grupo de alumnos usando diferentes métodos para mantener siempre arriba la motivación de los mismos y que consigan mantener el mismo nivel de esfuerzo. Para ello, debe estar en constante reciclaje, ya que el estancamiento del profesor no sería bueno ni para los alumnos ni para él.

En este sentido, es muy importante contratar a gente que crea en la metodología del gimnasio. Cuando todos los profesores del centro creen que el programa de ciclismo es excelentes e imparten sus clases con pasión, es muy difícil tener plazas vacías. En cambio, si los monitores no están totalmente comprometidos con el método, los socios se irán marchando progresivamente y no sabrás por qué. Ten en cuenta que las clase vacías generan energía negativa.

Música

Suele decirse: «El programa de ciclismo solo es tan bueno o tan malo como la lista de reproducción del instructor». Los gimnasios boutiques de éxitos saben perfectamente que la música también es un elemento clave dentro de las clases de ciclo indoor, algo que el monitor debe tener muy en cuenta, tanto las piezas que elige para empezar como para los distintos ejercicios que se realizan durante la sesión y para el final de la misma.

Las sesiones se trabajan mediante estructuras musicales, donde la pedalada va al ritmo que marcas dichas estructuras. Un método de trabajo progresivo, de motivación constante e impacto cero. Por eso, es importante no arriesgarse a una opinión negativa por causa de una lista de reproducción mal elegida.  Algunos centros incluso contratan a un profesional de este terreno para que prepare las sesiones de aquellos monitores con menos talento técnico para la musicalidad.

Motivación y emoción

Así pues, la tarea de montar una clase no es nada sencillo, pero el esfuerzo se ve recompensado con los resultados obtenidos y con la estrecha conexión que se forja con los alumnos. Lo cual es especialmente importante para no solamente motivar, sino también para ser capaz de emocionar. Siendo, por tanto, uno de los pilares fundamentales del ciclo indoor.

Guía de operaciones

El ciclismo indoor enmarca una gran variedad de estilos, metodologías y certificaciones. Por eso, los gym boutiques de éxito confían y practican la unidad a través de la adherencia a un vocabulario individual de signos y términos, mediante la escritura de su propia guía de operaciones, evitando así contradicciones por parte del instructor o dar mensajes confusos a los socios, lo que garantiza la coherencia en todas las clases.

Máquinas

Tu gimnasio boutique jamás debe transmitir la idea de que las cosas no te importan. Y es que este tipo de centros se basan sobre todo en el cuidado de todos los detalles para ofrecer una experiencia positiva a los socios. Ni el desorden ni la máquinas en mal estado contribuirán a ello. Las boutiques de éxito que se especializan en ciclo indoor siempre tienen guardadas en el almacén bicicletas de sobra para sustituirlas cuando sea necesario.

Diseño del estudio

Lo ideal es crear estudios de ciclismo teniendo en cuenta el punto de vista del propio entrenador. Actualmente, hay multitud de herramientas para inspirar la creatividad, motivar la fidelidad y la exclusividad y evitar el desgaste. Es necesario prestar mucha atención a todos los detalles para crear un escenario mágico y completamente funcional. Desde una tarima amplia para que el instructor pedalee hasta esconder la iluminación del ambiente o mostrar pantallas detrás de espejos de dos caras. El estudio puede convertirse en un centro temático de expresión sensorial para que cada sesión se convierta en una nueva experiencia para los socios.

 

¿Por qué tienen tanto éxito los ciclos indoor?

Actualmente, todos los gimnasios ofrecen a sus clientes este tipo de sesiones con bicicletas estáticas que ayudan a optimizar distintas cargas de trabajo, la fuerza y la cadencia del pedaleo. Un actividad muy amena que permite disfrutar de entrenamientos exigentes en grupo y estar más motivado. Lo cual encaja perfectamente con el concepto de gimnasio actual como ente social, un lugar al que los socios no acuden únicamente a entrenar, sino también a disfrutar de buena compañía. Y es que entrenar en grupo siempre es más divertido. Los seres humanos estamos hechos para vivir en sociedad y disfrutamos interactuando con otras personas y sintiendo que formamos parte de un grupo social. En este sentido, el ciclo indoor crea una grupo social deportivo estupendo.

Hay que tener en cuenta que, cuando salimos con la bicicleta, aunque vayamos en grupo, cada persona se marca una velocidad, unos objetivos y un esfuerzo distintos. En cambio, cuando se acude al gimnasio a hacer ciclo indoor como actividad dirigida, el usuario, además de estar siempre acompañado por todo el grupo, obtiene otras muchas ventajas que favorecen su motivación.

Por ejemplo, los alumnos de la clase no tienen que pensar, ya que toda la clase está preparada por el monitor. No hay que estar pendiente del ritmo que debemos llevar, si queremos buscar una subida o una bajada, o cuál es nuestro destino.

 

¿Qué beneficios ofrece el ciclo indoor?

El ciclo indoor no es un deporte tranquilo precisamente, pero puede serlo para los aficionados al running. Y es que no solo resulta interesante para la gente que suele acudir al gimnasio de manera habitual a pedalear en una bicicleta estática, sino que es una disciplina por la que se han sentido atraídos muchos corredores que la han probado en los últimos años y que han comprobado los beneficios que aporta tanto a nivel físico como mental.

Es cierto que no se siente la brisa en la cara ni se disfrutar de bonitos paisajes, pero presentan la ventaja de que permiten aprovechar mucho más el tiempo y a conseguir un mayor rendimiento, ayudando a prevenir el sobreentrenamiento y las lesiones, pues no hay ni que frenar ni que trazar curvas. Y, por supuesto, no tenemos que exponernos a las adversidades climáticas como el viento o la lluvia, lo que es de agradecer en los meses de invierno.

Por otro lado, hay que destacar que, a diferencia de otros aparatos similares como la cinta de correr o la elíptica, la bicicleta estática favorece un movimiento mucho más seguro, lo que resulta muy beneficioso para aquellas personas que nunca han usado máquinas en sus entrenamientos o que están siguiendo una rutina de rehabilitación.

Pero además, el ciclo indoor ayuda a aliviar el estrés. Al entrenar en grupo y ser una actividad de cardio de intensidad media-alta, el cuerpo genera endorfinas, lo que alivia la tensión diaria. Esto la convierte en una disciplina ideal para despejar la mente después de la jornada laboral. Y a nivel físico, mantiene sanos a aquellos que la practican, proporcionando un corazón sano y fuerte y ayudando a reducir el colesterol, a quemar calorías, a construir músculo, a tonificar y a aumentar la resistencia cardiovascular.