Hace una década, la mayoría de marketeros y creadores de contenido web se centraban en generar artículos temáticos muy enfocados al SEO y a las tendencias del momento. En aquel entonces, las redes sociales se convirtieron en una verdadera obsesión y uno de los principales canales para atraer visitas, por lo que es lógico que los contenidos estuvieran pensados para que tuvieran éxito en el muro de los usuarios.

La cuestión es que, cuando las redes sociales dejaron de ser tan eficaces para atraer tráfico orgánico, los responsables de marketing volvieron a dar valor a los motores de búsqueda, planificando estrategias más enfocadas al posicionamiento SEO como elemento decisivo. Eso sí, teniendo en cuenta que los contenidos siempre debían ser de calidad y perdurar el mayor tiempo posible. Así pues, los últimos años no han hecho sino demostrar que el SEO nunca ha dejado de ser importante y que es un pilar clave dentro del plan de marketing online de cualquier empresa.

Por otro lado, hay que destacar que el crecimiento en el uso de los móviles y el hecho de que los usuarios pasen la mayor parte de su tiempo de ocio en Internet revelan que el mundo virtual es mucho más importante que nunca en el día a día de los consumidores, obligando a las marcas a estar muy presentes en él.

Además, las empresas son cada vez más conscientes de que la clave de cualquier estrategia de posicionamiento SEO es la constancia. Y es que este tipo de estrategias no reportan resultados  corto plazo, sino a largo plazo, creando una base sólida que tenga un efecto sostenido en el tiempo si somos constantes y le prestamos la atención necesaria.

Si hace unos años, las estrategia SEO estaban enfocadas a conseguir engagement en las redes sociales y los marketeros se enfocaban lo actual, hoy en día se apuesta por trabajar con la vista puesta en resultados más a medio y largo plazo. Apostando para ello por contenidos evergreen, es decir, aquellos que no están marcados por los temas del momento, sino por aquellas temáticas atemporales que consiguen generar visitas a lo largo del tiempo, mucho más allá de las modas y del momento en el que fueron publicados.

Los contenidos que siguen las tendencias requieren de un esfuerzo mucho mayor para estar al tanto de las modas y, al mismo tiempo, buscar las keywords adecuadas. Y el 90% del tráfico que reciben se produce en el mes posterior a su publicación. Con lo cual, son contenidos efímeros que, además, no permiten centrarse en una estrategia que de resultados a medio y largo plazo o en lo que es realmente importante para alcanzar los objetivos de la empresa.

Las empresas han comprendido que el secreto del SEO está en la constancia, que es más efectivo enfocarse en generar contenidos de calidad y que resulten de utilidad para los usuarios. Y es de que, de esta manera, la estrategia reporta una mejor reputación online y se logra conectar mejor con el público que de verdad nos interesa. Y no sólo eso, sino que darán resultados durante más tiempo.

Eso sí, para que nuestra estrategia funcione, es fundamental que salgamos de nuestra zona de confort. Es necesario realizar un trabajo constante de actualización y mantenimiento de nuestros contenidos, del mismo modo que tenemos que regar y abonar una planta para que crezca. Y, por supuesto, no debemos permanecer ajenos a las tendencias de la red ni a las palabras clave del momento. El SEO es algo vivo que se encuentra en un constante proceso de cambio y ajuste. No olvidemos que Google actualiza su algoritmo cada pocos meses y debemos estar al tanto de ello para no quedarnos atrás.